Aunque usted… no lo crea.

Lunes 7:30 de la mañana.- Dejo en su templo del saber a mi Princesa mayor, quien va que trina de la emoción porque se va de paseo con su escuela, ahora sí se levantó al mismo tiempo que yo (5:30 am), no hubo necesidad de emplear la fuerza pública para que se bañara. La dejo en la puerta de la escuela y, a duras penas, alcanzo a darle la bendición, quiere deshacerse de mí lo antes posible, quiere apirañarse el lugar de la ventanita en su autobús.

7:45 de la mañana.- Llego a la avenida que me conduce a mi centro de trabajo, para variar, está hasta la madre… Teresa esperando que se movilice el tráfico; enciendo el radio y trato de llevar el ritmo de “Payaso de Rodeo” con ligerísimos golpes en el volante; no hay nada como Caballo Dorado pa´bajarle la tensión al naciente lunes.

7:55 de la mañana.- Ya van varias veces que el semáforo cambia de colores y NO SE MUEVE MI CARRIL, seguramente alguien fue presa de la ira divina y su auto se averió, precisamente este día, a esta hora y en este lugar. El movimiento de los demás autos, cambiando de carril confirma mis sospechas, hay un auto que no se mueve, pobre conductor; la bola de mentadas no se hace esperar y puedo adivinar la mutación que la autora de los días del desafortunado sujeto está sufriendo; de dulce y abnegada madre de familia a cebra, por tantísima raya.

8:00 de la mañana.- Sigo en el mismo punto, lo que me hace preguntarme si es que acaso habrá alguien que esté esperando del semáforo algún tono de verde en especial, verde pistache, verde pastel, verde olivo o qué sé yo. Ya en franco plan de desesperación, y estando a una distancia no muy grande del auto en cuestión me animo y me bajo, digo, no está de más ofrecer un poco de ayuda a quienes se encuentren en situación tan desagradable. Me aproximo a la ventanilla del conductor… casi me da una trombosis.

8:10 de la mañana.- El conductor del auto inmóvil es una señorita de aproximadamente 22 años, los cuales se empeña afanosamente en ocultar bajo una “sutil” capa de maquillaje, lo que le otorga esa admirable apariencia de marioneta guiñol; mi estupor se debe a que la  mozuela ESTABA ENCHINÁNDOSE Y EMBALSAMÁNDOSE LAS PESTAÑAS completamente quitada de la pena.

8:11 de la mañana.- De inmediato emerge el dragón que llevo oculto y comienzo a declamarle sus verdades (las cuales omitiré por mero pudor, ustedes no saben de lo que es capaz esta boca de bucanero). Ella continúa su imprudente acicalamiento sin inmutarse, cuando ve que una de mis patas delanteras está a punto de actuar, decide de inmediato que ya estuvo bueno de resanarse y que sería mejor que me diera unos segundillos de su valiosísima atención.

8:12 de la mañana.- Me dirijo a ella con esta muestra de oratoria furibunda: “¡¡¡ ÓYEME GRANDÍSIMA !”·$·, QUÉ PIENSAS QUE TODOS TENEMOS TU =(¨^ç TIEMPO O QUÉ; POR QUÉ _¨Ç.-,% NO TE LEVANTAS MÁS TEMPRANO, JIJA DE !”·$%&/, INCONSCIENTE !!!”. Ella, sabedora de que posee, por esos segundillos mi atención y la de los demás automovilistas, razona que es momento de dar una respuesta que sea convincente y, sobre todo coherente con el momento y con el lugar. Abre su delicada y bien delineada trompa, y suelta esta frase tumbabardas: “¡¡¡ ASH, ESPÉRATE WEE, O SEA, SI YA CASI TERMINO, O SEA, ¿CUÁL ES TU PROBLEMA? O SEA, ES IMPOSIBLE QUE YO ANDE EN LA CALLE SIN MAQUILLAJE, O SEA, I´M A PRETTY BABY PRINCESS, HELLO !!!”.

8:13 de la mañana.- Me quedo paralizada, no sé si por el efecto de semejante chispazo de actividad cerebral, por el frío que se siente a esta hora, por que ya he muerto y sigo de pie, o por el camión de cloro Los Patitos que ha pasado a escasos milímetros de mi aguayón y que amenazó con cercenarlo; mientras tanto, la princesa de Calzada del Hueso me mira atenta o aterrorizada, no lo sé, el caso es que está como conejo en carretera,inmóvil y apendejada por el terror, sabe lo que está a punto de suceder.

8:20 (sí, 8:20) de la mañana.- De dónde salió, quién sabe, pero por fin hace acto de aparición un elemento de la policía de tránsito, gallardo caballero de frondosa figura y con un ligerísimo aroma a taco de nenepil y pápalo que me hizo salir de mi estupor. El guardián del desorden entra en acción y se dirije a la osada tarada: “Buenos días damita, pos es que es sólo pa´decirle que no está bueno que ogstruya la vialidá, ps que necesita arrimarse a las de allá, a l´orillita de hasta allá para que los demás coches alcancen a pasar,ps es por su seguridá reina”. Me estremezco al oir esta declaración y le digo al oficial de belleza a granel (que no gordura): “¡¡¡¿ POR SU SEGURIDAD, PERO QUÉ NO ESTÁ VIENDO QUE LLEVAMOS AQUÍ CASI UNA HORA PORQUE LA PARIS HILTON REGIÓN 4 SE ESTÁ EMPERIFOLLANDO ?!!!”, a lo que mi rubicundo amigo me responde: “¡¡¡ NO,NO,NO,NO,NO, A MÍ NO ME GRITE, ¿QUE NO  VE QUE ESTOY HABLANDO CON LA DAMITA? SI LO VUELVE A HACER ME LA JALO A LA DELEGACIÓN”.

8:21 de la mañana.- Después de arrojar una fumarola y una bocanada de fuego, le respondo a quemarropa: “POR MÍ USTED PUEDE ARRANCÁRSELA EN LA DELEGACIÓN O DONDE MÁS LE GUSTE, PERO QUÍTEME DE AQUÍ A ESTA JIJA DE JUANITO Y DE AMANDITITITA”. No sé qué pasó, si fue el origen que le asigné a la condesa de Pericoapa, o que de plano ya no era posible  ocultar que Belcebú estaba dentro de mí, el caso es que el tamal uniformado hizo, hasta ese momento, lo que debió haber hecho hacía muuuuuuuucho rato, la quitó de ahí.

8:35 de la mañana.- Llego a dar mi clase, mis alumnos, preocupados por mí me preguntan la razón de mi tardanza, y les digo que antes de partirnos la cara a patada limpia,me abracen y me dejen llorar con ellos, porque si no, no respondo chipote con sangre, sea chico o sea grande.