¡¡¡ Por fin !!!

Por fin, por fin, gracias a Dios y a todos sus santos, ya llegaron las vacaciones; demasiado estrés, mucha presión, malos días y nada de sueño placentero (de placer, no de placenta por favor). Qué emoción, ya me veo, disfrutando del Sol, de la brisa fresca, del balsámico sonido del mar, de la arena húmeda bajo mis pies, ¡¡¡ yupiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii !!!. Dios, gracias por la Semana Santa, te juro que también voy a reflexionar sobre esta época (ajá, sí, cómo no), a la sombra de una palmerototota y con mi bolsa de coco con chile y limón, nada mejor para entrar en trance místico.

Bien, ahora, organicemos todo, hablemos al hotel para la reservación. ¿ Que ya no hay nada disponible, pero por qué? Ya valió, ni modo, a caer en casa de mamá (uy, coraje que le va a dar, jejeje). Bien, vayamos por lo necesario, trajes de baño para las ratoncitas, traje de baño para mí, ropa playera, salvavidas, flotadores, cubeta, rastrillo y pala por aquéllo de los tesoros piratas, sandalias nuevas, repelente de moscos (cómo les gusto a los desgraciados, pero se morirán o de un aplauso o de diabetes, jejejejeje), y el infaltable, bloqueador solar con SPF del 5000, asi es, no me queda de otra, porque cuando se tiene este hermoso color Blanco Panza de Pulpo no me puede dar ni tantito solecillo, así que diariamente luzco mi bello bronceado adquirido en la morgue (que CHSM Hitler y sus idioteces de la raza aria, bestia).

Ahora, la cosa es llegar a la playa a tempranísima hora, porque si me tardo tantito, voy a encontrar más turistas que granos de arena, y a eso agreguémosle la onda de llevar mi propia comida aún corriendo el riesgo de que la ventisca me la tire y se me llene de arena. Hielera con harta, pero harta agua y jugos para las ratoncitas, y, ¿por que no? una que otra cerveza, Corona, por supuesto (jejeje, ¡¡¡ RATONZUELO, CHIDÍSIMOOOOOO !!!) digo yo, una cerveza en la playa es la pera en bicicleta, levanta muertos (de sed, porque para lo otro, está la pastillita azul).

Y por las noches, salir a caminar al malecón, ah, qué bonito, con los faros del puerto saludándome, como los viejos amigos que somos; la cena en el Gran Café de la Parroquia, y las compras en los locales de enfrente, muy bien, muy bien, todo eso se puede hacer… cuando no existe este inmenso mar de gente, demonios, ni la salida del metro se pone asi. Esperar mas de dos horas por una mesa, con niñas a un lado, calor… mmm, no, mejor no, cenemos en casa; y lo de caminar en el malecón estaría bien, siempre y cuando hubiera espacio para hacerlo, porque a mi me da como que miedo a las multitudes y capaz de que arrojo al mar en un ataque de pánico (qué muerte tan tonta, por Dios).

A la llegada, las aglomeraciones en el aeropuerto, la batalla por un taxi, que no se pasen de lanza con la cobradera, checar que todas las maletas sean las mías, no vaya a ser la de malas que una de ellas esté turisteando por Estambul y yo aquí, Sara ven acá, no te me vayas, Rebeca, permíteme tantito, en este momento te doy agua, pero ya no llores. Épale, épale, ¿a dónde con esa hielera? , déjemela aqui por favor…

Uff, tanta alegria vacacional ya acabó con mi energía, yo creo que mejor me quedo en mi casita a reponer fuerzas, después de todo, la ciudad se vacía y ahora sí, tenemos vacaciones; además, tengo las playitas del Marcelo, con arena el meritito Cancún, sólo que mmm, no sé, esta arena se supone que es blanca, pero yo la veo entre amarillenta y café, algo así como que muy…

He dicho.

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Examen de admisión al FBI

Bien, esta dinámica es idea de mi amado Osazo de mi Vidaza, y a continuación le doy seguimiento, inténtenlo ustedes, es bastante divertido, terapéutico y hasta nos podríamos sorprender de lo que pueden haber cambiado nuestras respuestas al paso del tiempo; que lo disfruten.

1. ¿Nombre?: White.

2. ¿Nombre intermedio?: Queen.

3. ¿Lugar de nacimiento?: Ay, ay, ay; abreviemos pues, por amor y por default, el chilango pues.

4. ¿Lugar de residencia?: El chilango.

5. ¿Edad?:  33 , a mucha honra…¬¬

6. ¿Fuma usted?: No, ya no.

7. ¿Toma usted?: No (bueno, una cerveza muy de vez en cuando no se puede llegar a considerar como que se bebe, ¿o si?.

8. ¿Cumpleaños?: 16 de Julio.

9. ¿Color de cabello?: Castaño oscuro, casi negro.

10. ¿Color de ojos?: Pos quesque ámbar, según el oftalmólogo (juro regresar cuando se encuentre en su juicio).

11. ¿Musica favorita?: La neta, es más fácil decir cuál música no me gusta; las variantes extremas del metal.

12. ¿Mejor cualidad?: No podría responder eso por mí misma.

13. ¿Comida favorita?: Mexicana, por supuesto.

14. ¿Tiene usted herman@s y cuant@s?: Así es, dos hermanas mayores que yo.

15. ¿Recuerdo mas añejo?: La luz de los faros vista desde el malecón, en el puerto de Veracruz, uno de mis recuerdos favoritos.

16. ¿Algun talento?: Escribir, me gusta mucho, y bastante habilidad para los asuntos artísticos.

17. ¿Cual es su actividad favorita? Leer y escuchar musica.

18. ¿Hij@s?: Sí, un par de bellezas femeninas.

19. ¿Sobrin@s?: Si, más de 20.

20. ¿Niet@s?: ¡¡¡ Santísima rodilla ensangrentada, no por Dios, aún no !!!.

21. ¿Pepsi o Coca Cola?: Ni una ni otra.

22. ¿Epoca favorita?: Edad Media (bien retrógrada yo, jejeje)

23. ¿Es usted rebelde o sigue usted las reglas?: Un poco de las dos, siempre hay lugares y momentos para todo.

24. ¿Planeta favorito?: Plutón, nomás porque me lo degradaron de planeta a no sé qué cosa, mira tú, que calzonudos.

25. ¿Color favorito?: Azul y café.

26. ¿Zapatos o tenis?: Tenis.

27. ¿Dia de la semana mas odiado?: Domingo y Lunes.

28. ¿Dia de la semana favorito?: Viernes.

29. ¿Miedo a los payasos/aves/aracnidos/serpientes?: Payasos, arácnidos y blátidos (cucarachas, pa´los cuates).

30. ¿Automovil favorito?: Mustang ´65 y actual, Volvo S40.

31. ¿Chocolate o vainilla?: Chocolate (con menta mucho mejor).

32. ¿Beso o abrazo?: Los dos, pero todo depende.

33. ¿De que?: De si está cerca de mí, y depende de que mis hijas no estén dormidas para que me los den.

34. ¿Deporte favorito?: Tae kwon do y fútbol soccer (sí, pambolera de corazón).

35. ¿Fruta favorita?: Todas, no le hago el feo a ninguna.

36. ¿Tipo de sangre?: B positivo y bastante dulce.

37. ¿Hamburguesa o Hot Dog?: Pues me gustan las dos cosas, sin excesos, claro está.

38. ¿Que hora es?: 12:00 p.m.

39. ¿Animal favorito?: Ratón, aunque los peces también me gustan mucho.

40. ¿Relleno de la quesadilla favorito?: Casi todos, excepto sesos (¡¡¡ qué horror, madre de Dios !!!)

41. ¿Garnacha favorita?: Todas, todas, todas, todas, yo no discrimino cirterios

42. ¿GugulGoogle o Llaju! Yahoo!?: Es igual, sirven para lo mismo…

43. ¿Fayerfots Firefox o Etsplorer Explorer?: Fayerfots.

44. ¿Arriba o abajo?: Depende… ¬¬

45. ¿De quien?: De cualquiera de los involucrados.

46. ¿Se puede viajar mas rapido que la luz?: Nel.

47. ¿Por que?: Porque, gracias al Señor, aún no se ha llegado a desarrollar vehículo alguno que alcance esa magnitud de velocidad.

48. ¿Cerveza favorita?: ¡¡¡ CORONA, CÓMO DEMONIOS NO !!!

49. ¿Frio o calors?: Frio ¬¬

50. ¿Amarillo o Azul?: Azul.

51. ¿Perro o gato?: Perro.

52. ¿Numero favorito?: 8.

53. ¿Religion?: Católica, aunque no la practique al 100%.

54. ¿Estacion del año favorita?: Invierno.

55. ¿De que numero calza?: 6

56. ¿Tiene usted bigote?: Si… ¡¡¡ JAJAJAJAJAJAJA !!! Nombre, ni lo permita Dios, no me late andar como Frida Kahlo.

57. ¿Le gusta nadar?: Si.

58. ¿Se pinta usted el cabello?: Si (malditas canas).

59. ¿Pescado, cerdo, res o pollo?: Pescado, pollo y res.

60. ¿McDonald’s o Burger King?: Por amor, sería Burger King, pero por convicción propia, Carl´s Junior, son la neta.

61. ¿Cafe o Te?: Ambos, pero más el café (en proceso de dejar la adicción).

62. ¿Ultima vez en la playa?: ¡¡¡ ZAZ !!! Ya ni me acuerdo.

63. ¿Ha sido mordid@ por un perro?: No, jamás

64. ¿Donde?: En ningún lado.

65. ¿Sabe usted nadar?: Si.

66. ¿Que pais le gustaria visitar/conocer?: Singapur; tendrán un tesoro invaluable para mí muy pronto (malditos orientales, por eso los odio).

67. ¿Sabe usted manejar?: Si.

68. ¿Tiene usted barba?: Si, lo confieso, trabajo en el circo… ¡¡¡ JAJAJAJAJAJAJA !!! No, por supuesto que no.

69. ¿Sol o Luna?: Luna.

70. ¿Tatuajes?: Si, uno y quiero dos más.

71. ¿Sabe usted patinar?: Si.

72. ¿Perforaciones?: Sí, 4 en cada oreja y por decidirme a hacerme una más (hago acopio de valor).

73. ¿Ultima vez que estuvo en el hospital?: Hace 1 año 3 meses

74. ¿Han estado en cirugia y de que?: Si, de apendicitis y para traer a mis hijas al mundo, cesárea, ni modo, hay otra cirugía, pero de esa no hablaré jamás.

75. ¿Fracturas?: No, pero una vez me esguincé el pulgar de la mano derecha.

76. ¿Alguna vez ha patinado usted en hielo?: Si (ridículo monumental).

77. ¿Dulce favorito?: Chongos zamoranos y mazapanes.

78. ¿Crema o leche para el cafe?: Crema.

79. ¿Usa usted pijama para dormir?: Cuando hace frío sí.

80. ¿Chipotle o rajas?: Ambos dos (cortesía de Vicente Fox).

81. ¿En suspension, capsulas o supositorios?: Lo que sea más rápido.

82. ¿Noche o dia?: Noche.

83. ¿Vicios?: La cantina.

84. ¿Sabe usted bailar?: Sííííííííííí, soy un trompo de Apizaco.

85. ¿Pelicula favorita?: Gladiador y Dr. Zhivago.

86. ¿Escritor favorito?: Jorge Ibargüengoitia, Juan Rulfo Herman Hesse y H.P. Lovecraft.

87. ¿Sabe usted andar en patineta?: Nunca en la vida.

88. ¿Alguna vez tuvo usted un Tamagotchi?: No, que hueva.

89. ¿Aproximadamente a cuantos conciertos ha ido usted?: No, pos eso sí ya no me acuerdo.

90. ¿Le gusta a usted el pastel?: Si.

91. ¿Es usted casad@?: No.

92. ¿Toca usted algun instrumento, cual?: No.

93. ¿Sabe usted andar en bicicleta?: Si.

94. ¿Apodos?: No es apodo, pero sí nombre de cariño; Mitta.

95. ¿Estudia o trabaja?: Trabajo.

96. ¿Que/en que?: En una escuela, dando clases de artes plásticas, en otra escuela, dando clases de tkd y en una cantina, de sacaborrachos.

97. ¿Ultima vez  en el cine?: Hace mas de un año, fui a ver Up.

98. ¿Si estuviera en una isla desierta que llevaria?: Musica, mucha musica, a mi Ratonzuelo, a mis hijas y un cuchillo.

99. ¿Cuantas horas duerme al dia?: 3 horas, pero a veces no duermo.

100. ¿Alguna vez ha sido encarcelad@/detenid@ por la policia?: Nunca en la vida, y toco madera.

A ver, ahora es su turno, anímense, es buen ejercicio.

He dicho.

El gen chechón.

Se sabe de su existencia, aunque haya quienes la nieguen, ya sea por sexistas o porque no nos les conviene, pero es indudable e innegable su existencia. Además, sólo así se justifica que podamos hacer varias cosas al mismo tiempo y eso, la neta, nos lo envidian a montones. Pero ni modo, la naturaleza es muy sabia y por eso nos lo concedió a nosotras, lero lero,  no se puede tener todo en la vida; aunque también tiene sus bemoles contar con él.

Me refiero a ese minúsculo componente de la cadena de ADN de nosotras las mujeres, el temido, envidiado, odiado e incomprendido Gen Chechón, ese gen que nos dota de particularísimas virtudes y… tremendos defectos (a modo de ver de los del sexo opuesto, claro está). Si no me creen, aquí les va: no hay otra manera de explicar que podamos hablar por teléfono, leer un libro, transcribir una receta de cocina, pasar el último chisme del condominio o de la farándula, maquillarnos los ojos, regañar a los chamacos que van dando una lata espantosa en el asiento de atrás… porque AAAAAAHHHHHH SSSSSSÍÍÍÍÍÍ, SEÑORES, HAY QUIENES HACEN TODO ESTO MIENTRAS VAN MANEJANDO (por Dios Santísimo que está en el cielo que no lo vuelvo a hacer, y al parecer voy por buen camino, ya ni coche tengo).

Pero aunadas a todas estas ventajas, tenemos también las desventajas; y me temo decir que, aunque podría resumirse todo en una sola, es, quizá , la más importante: NO NOS ENTIENDEN, NOMÁS NO NOS ENTIENDEN, y ya con eso tenemos para dar y regalar en cuanto a broncas. Bueno, ¿pero qué de veras es tan difícil comprendernos?, ¿acaso no es sencillo distinguir entre un suspiro aprobatorio, de negación, de tristeza o de furia?. Ay pero si eso es lo regalado, porque lo bonito es cuando nos hacen una pregunta, una sola pregunta que es capaz de paralizar el movimiento de una inmensa maquinaria. Y la pregunta es…  ¿Qué tienes?. Una sencilla, breve y concisa preguntilla, que tiene una sola respuesta con millones de significados… NADA.

Cuando esa cuestión nos es planteada y respondemos con el NADA, pues los caballeros ya deben tener las pilas muy bien puestas para comenzar una sesión de debate acerca de los múltiples significados de tan temido vocablo. O sea, el NADA  puede significar desde un simple “se me rompió una uña” hasta un terrible “y todavía me lo preguntas, rémora maldita; pero si te acercas, te mato”; dicho sea de paso, para cualquiera de estas respuestas se necesita hacer acopio de valor y enfrentar el reto de dejar satisfechas nuestras demandas y prioridades.

¿Ah verdad, no que muy sacalepuntas? A ver, échense ese trompo a la uña y resuelvan satisfactoriamente tan complicada cuestión. No pos no, no se puede, pero si ya los estoy viendo, sudando la gota gorda, cambiando de postura repetidas veces y pensando ¿Ora como le hago para calmarla, cómo carambas le hago?. La respuesta es muy sencilla, NO VAN A PODER PORQUE USTEDES NO TIENEN ESE GEN, ESE GEN CHILLÓN, FURIBUNDO , BUSCAPLEITOS Y ALGUNAS VECES HASTA EMO, tan criticado y, algunas veces hasta anhelado para entendernos y dejar de estar escribiendo esas tarugadas de los hombres son de marte y las mujeres son de venus, toco madera, Madre Santísima, si eso fuera cierto, los hombres serían rojos y las mujeres verdes, y entonces sí, que porquería de raza seríamos, todos en este mundo.

Pero hay una sola de esas respuestas que es la más temida de todas, la única que sumerge en la más profunda de las paranoias al que la recibe, y que hace que aumente su angustia a medida que pasa el tiempo y sigue inamovible, sigue siendo la misma; la sensación es intolerable, y la neta, nos sirve bastante para empezar a descubrir cosillas escondidas por ahí, jejeje, el fantasma de la culpa sale a flote y es cuando comienzan  a ser amorositos, tiernitos, comprensivos y la mar de bondad, cuando cotidianamente son unas verdaderas mulas de pastorela las 24 hrs.

¿La respuesta causante de este cúmulo de sentimientos bonitos de manera repentina? Fácil,  se da en el momento en el que el tan temido NADA significa, precisamente eso, NADA, porque ahí es cuando entra la sabiduría popular del refrán que dice que ya andan viendo moros con tranchete, ñaca ñaca ñaca.

He dicho.

¡¡¡ ¿Perdón? !!!

A la 1:30 de la tarde recibí la llamada; la directora me necesita urgentemente para tratar un asunto relacionado a la conducta de Sara. Madre mía,  ¿qué hizo esta muchacha?, es la pregunta que me carcome el alma mientras me dirijo a la cita. No saben, me llena de júbilo, porque ya me la sé, la directora, con su cálida voz y su amigable presencia, me va a hacer sentir como el Guasón en la escena del interrogatorio con Batman, igualita, pos ya qué, al mal paso darle prisa y ya ni llorar es bueno.

Una vez en la sala de espera de la cámara de gases oficina de Heinrich Himmler Miss Isaura, me topo con el frutito de mi vientre, muy bien sentada toda ella, y con esa cara endemoniadamente pícara que ustedes están viendo. Le pregunto la razón por la que nos encontramos con la SS señora directora y sólo me responde con un sobrio “No lo sé”. Ah caramba, eso sí me tensa en exceso y me siento junto a ella para esperar la hora de la ejecución cita. Por fin nos reciben y comienza mi asombro desde que entro a la oficina.

Ahí se encontraba la maestra de Sara, con una palidez digna de cualquier cirio pascual de calidad (o sea, pálidamente blanca como vela de parafina, de esas que no sueltan humo negro); la psicóloga del kinder y la directora en cuestión, todas viéndonos con caras de gárgolas medievales. Eso, lo único que consigue es provocarme unas inmensas ganas de llorar, porque si la cosa pinta así, tan macabra, creo que no saldremos bien libradas de este asunto. Después de unos 10 minutos de incómodo silencio, la psicóloga se decide a hablar.

Resulta que en clase, el grupo de Sara estaba tratando el tema de los animales y su género (ejemplo, toro y vaca, caballo y yegua, etc.). Los compañeritos andaban en franco plan participativo y muy contentos, menos Sara, que se encontraba bastante pensativa en su lugar. Al preguntarle la maestra la razón de su mutismo, mi hija se limita a responder: “Ya sé qué es el sexo oral”… ¡¡¡ Horror de horrores, sacrilegio absoluto !!!. La maestra, aún en shock, la toma inmediatamente de la mano y la refunde a la dirección si siquiera preguntar nada. Aislada de todo contacto con el resto de su comunidad escolar.

Honestamente, cuando yo recibí esta información, sentí que la tierra me tragaba, reacción lógica y normal, incluyendo la inmediata ruborización de la que fui víctima y, con esta piel que me cargo, mi rubor debió haberse visto hasta Nueva York (eso espero, eso espero de verdad), cosas que desaparecieron en cuanto comienzo a recibir los regaños de las tres personas que se encontraban ahí, listas para darse un festín cuales viles buitres. ¿Es que acaso no tiene usted cuidado en manejar este tipo de material? (porno, por supuesto),  ¿Cuando tiene usted estas actividades no tiene la precaución de cerrar la puerta?.

Estas preguntas bastaron para que brotara mi Rottwellier interno y, pues ni modo, que les brinco a las tres; ” EN PRIMER LUGAR NO PERMITO ESTE TIPO DE CONFIANZAS, MI VIDA PRIVADA NO TENGO POR QUÉ DISCUTIRLA CON USTEDES, EN SEGUNDO LUGAR, YO NO NECESITO ESE TIPO DE “MATERIAL”, EN TERCER LUGAR, LES VALE SORBETE EN DÓNDE HAGA YO MIS COSAS, ASÍ SEA EN LA COCINA O EN EL TINACO, LES VALE, Y CUARTO LUGAR, Y MÁS IMPORTANTE, ¿YA LE PREGUNTARON A SARA QUÉ QUISO DECIR CON ESO?”.

Inserten ustedes bufidos y rascados de suelo al más puro estilo de toro de lidia encabritao, y las tres haditas del bosque dirigen la mirada hacia mi hija, que seguía ininmutable y ecuánime ante esta situación. De inmediato, la psicóloga le pregunta  eso último y mi princesa, sin perder la compostura, les responde: “Ya sé qué es el sexo oral; es cuando te preguntan si eres hombre o mujer” Mandíbulas trabadas sin poderse cerrar, palideces aumentadas al mil por ciento y caras de no saber si reir o llorar. Le pregunto a mi niña que en dónde había escuchado ese término y me responde “En la mañana, el taxista traía en su radio un programa que hablaba de eso, sexo oral, aunque no entendí por qué cuernos debe sentirse rico cuando nos pregunten eso”.

Hora y media de disculpas después nos dirijimos a casa, Sara tratando de agarrar una mariposa blanca y yo, jurando poner atención en esos pequeños detalles y dejar de papalotear pensando en otras cosas, porque otra de éstas no creo aguantar, no señor.

He dicho.

El monstruo del amor.


Claro, si ya me lo decía mi madre “A lo mejor no te veré, pero llegarás a ser suegra; y por partida doble”; alegata a la cual yo respondía con un “N´ooooooombre jefa, si para eso falta un ching…… “; el maldito tiempo es tan, pero tan relativo, que nunca me habría imaginado que ese ching….  fuera este martes, sí, este martecillo que acaba de pasar. Anuncio oficial, Sara, la mayor de las dos princesas; tiene novio (permítanme unos minutillos por favor, necesito ir por mis medicamentos para el corazón y por mi tanque de oxígeno, es que hasta se me va el aigre, carajo). La alimaña en cuestión se llama Pablo, tiene aún 5  años y su cabeza llega abajito del hombro de mi niña.

¿Cómo comenzó? Ah, pues muy fácil, resulta que el 15 de febrero (¡¡¡ 15 DE FEBRERO, MADRE DE DIOS !!! ), a esta lombricienta termita güereja se le ocurre inventar un jueguito llamado El monstruo del amor, inspirado en la ñoñería absurda del domingo anterior (14 de febrero). El curioso jueguito consiste en que este imberbe individuo comienza a hacer sonidajos similares a los de un hipopótamo en celo, y que las niñas del salón corran para que no las atrape y las bese (permítanme otros minutillos, no voy por medicina; voy por el matamoscas que tengo en la cocina; por si llega a aparecerse).

Ahora entiendo de dónde ha salido tanta flor últimamente, tantos chocolates obsequiados, y, lo último, que me ha dejado en shock, una mini carta. Sí, una mini cartilla, con unos garabatos a crayola, y en la que se lee “Sara te amo”… ¿PERO QUÉ DEMONIOS SE PIENSA EL MAZAPÁN ESTE? (inserte usted sonido de respiración igualito al de Darth Vader). Pero aquí lo intrigante no es lo que piensa el mazapán, sino que sus papás lo alientan a hacerlo, porque ya van tres veces que viene a visitarla y hasta la invitó al cine, HECF… por supuesto, Sara no asistió.

Por Dios, dejen que este fulanete viva su niñez como tal, no me lo anden sonsacando en cosas que aún no son propias de su edad ¿qué es eso de “Sara te amo”? (resoplidos de toro de lidia saliendo de mi nariz). No quiero ni imaginarme las crisis de pareja que vivirían, tremendamente agrias por decidir el sabor del helado; y sus cenas románticas, en el Vips, y acompañados de una delicada pizza hawaiiana y su vaso de coca cada uno. Por eso la juventud anda como anda, por adelantarse a su tiempo.

Aún, con todo y eso, es curiosísimo ver cómo se sonroja la tripa esta cuando ve a mi niña, el verlo sentadito en el sillón, todo nervioso y oloroso a loción, con sus greñitas llenas de tanto gel, que parece que lo atacó un batallón de caracoles, jejeje, se ve curioso, pero insisto, eso no corresponde a su edad; y no es mala onda, pero por el amor de Dios, no alcanzan a comprender semejante situación. Si hay adultos que aún no lo hacen, mucho menos un niño de 5 años, que anda perdidamente enamorado de alguien mayor.

Ups, bueno, eso de la cuestión de la edad así como que no importa; yo tenía un prejuicio enorme en cuanto a ese tema, pero bien dicen que jamás se debe decir de esa agua no beberé, porque en este momento, precisamente, me andaría ahogando; y todo causado por ustedes ya saben quién; o lo que es lo mismo, a mí también me atacó el monstruo del amor… ¡¡¡ RATONZUELO, CHIDÍSIMOOOOOOOOOOOOO !!!

He dicho.

Uno menos.

Drama total, a la mayor de las princesas se le ha caído otro diente; llanto, despedida dramática, palabras acerca de la intachabilísima calidad moral de la pieza dental (tú fuiste muy bueno, me ayudaste a comer muéganos, pollo empanizado, elotes y mazapanes) y cuidadoso manejo del caído; fue envuelto en una servilleta decorada con flores y arcoirirs de crayola, doblada cuidadosamente y depositada debajo de la almohada de la doliente.

Esto sucedió alrededor de las 6 de la tarde, y desde ese momento, me fue solicitada la historia del ratón que se lleva los dientes, a quién  se le ha conferido el apellido Pérez. Después de relatar este episodio, el resto de la tarde transcurre en santa paz; la princesa medita, observa, plasma en papel lo que siente y llora, llora de nuevo pero en silencio. Llora por su diente, llora por su abuelo paterno, llora por su hermano, a quien no tuvo oportunidad de conocer. Honestamente, yo la observo y me mantengo en silencio; no invado el espacio en el que se encuentra, pero ella sabe que ahí estoy. Me quedo en la mesa del comedor y ella, cuando así lo ha decidido, se me acerca, me tiende los brazos y se acuna entre ellos. Cierra los ojos y se duerme, no sin antes decirme una palabra, una sola palabra: “Mamá”.

La otra pequeña sigue jugando con sus bloques, pero es tan consciente de la situación, que lo hace tranquilamente, sin sobresaltos, Me tiende sus brazos también y sonríe, el hoyuelo de sus mejillas hace acto de presencia y sus rizos castaños claros caen en desorden sobre su cara, ya es hora de dormir. La llevo hacia su cama, juego un poco con ella y se queda dormida, muy tranquila.

Ahora que ya tengo el resto de la noche para mí, entre el relajo de la cantina y el silencio de mi casa, recuerdo que la historia del roedor arrancó risas a Sara, le gusta mucho y tiene cierta afición por esos cuates, le enternece cuando ve alguna ilustración de un ratón llevando un trozo de queso, porque imagina que lo lleva a su casa para comerlo con su familia, eso es muy importante para ella, a pesar de no tener una familia convencional, puesto que a su padre lo ve cada semana.

Y me pongo a pensar también en toda la ceremonia que fue preparar la llegada del ratón, tuve que comprar un pedazo de queso gruyere para dejarlo sobre su zapato (el queso que tiene hoyos, para ella), boleó, como pudo, sus zapatos, dejó un vasito pequeño con agua junto al queso y sentenció por messenger a mi madre, para que ni se le ocurriera pensar en pararse por la casa esa noche (si recuerdan la entrada del escorpión, sabrán la razón). No puedo pasar por alto la emoción de recibir una lanita por la pieza dental, será destinada a la adquisición de un frasco de jabón para hacer burbujas; pero lo que la emociona no es eso, sino el saber que ese ser mágico llegará y se llevará lo que tanto necesita para construir su casa.

¿Que por qué elegí esa imagen de un ratón morado con ojos brillantes para ilustrar esta entrada? Pues porque está dedicada a ese ratón, que se coló muy bien, como todos los de su especie, y ha hecho su casa aquí mismo. Para tí, ojos tostados, estas letras… ¡¡¡ RATONZUELOOOOOOO, CHIDÍSIMOOOOOOOOOOOOOOOO !!!

¡¡¡ NO HAY PA´NADIE !!!

SÓLO PARA ÉL…

He dicho.